La historia de Psique y Eros

Erase una vez,  Psique, la hija de un rey y que tenía dos hermanas. Las tres eran muy hermosas, pero la más, era Psique...y por eso, ningún hombre se había casado con ella: digamos que los intimidaba con tanta hermosura. 

Como era de esperarse, el padre de Psique ya estaba de lo más agobiado y no encontraba la hora de que su hija se casara: entonces, consultó al oráculo y el consejo fue que vistiera de novia a la chica y la abandonara a su suerte, amarrada en una roca. Ahí, según el oráculo, vendría un terrible monstruo a hacer lo propio y cerrarían el asunto.... 

Aunque no parecieron muy alentados, los padres de Psique decidieron cumplir los designios del oráculo. La emperifollaron y así, toda vestida y alborotada, la llevaron a la cima de una montaña, escoltada por una especie de cortejo fúnebre (pues cómo no!!!!!), y ahí la abandonaron a su suerte, la pobrecita desesperada.

De pronto, fue como arrastrada por el viento hasta llegar a un valle, donde se quedó muy dormidita encima de un pasto muy verde....cuál sería su sorpresa cuando, al despertar, se encontró en un palacio, de oro y mármol, donde fue recibida por unas esclavas que le dijeron estar a su servicio.

De pronto, al atardecer, sintió una presencia: era el esposo monstruoso que el oráculo había pronosticado....sólo que ella no lo podía ver y por eso no le pareció nada monstruoso.... y él le dijo que, si no quería perderlo para siempre, no lo debía ver.

Así fue, pasaron las semanas y ella pasaba sus días sola en el palacio escuchando voces y por las noches, el marido la acompañaba con su presencia, haciéndola sentir feliz, aunque no lo pudiera ver.

Peeeeeeero, un día ella extrañaba mucho a su familia y convenció al marido que la dejara volver con ellos por un tiempo. Le costó trabajito, pero lo convenció, y fue arrastrada por el viento hasta la montaña donde todos la habían abandonado. De ahí, ella sola pudo volver a su casa. donde la recibieron felices... hasta que la envidia se apoderó de sus hermanas y las muy canijas la convencieron de que ocultara una lámpara mientras su marido dormía y que lo viera sin que él se diera cuenta, así nomás, para verlo bien.

Así pues, ella volvió al palacio y una noche, mientras él dormía, lo miró: era un hermoso adolescente que, ante su vista, la hizo temblar derramando sobre él una gota del aceite de su lámpara, quemándolo.

Entonces, él, que era Amor, se despertó y cumplió su amenaza, esfumándose de la vida de Psique para siempre. Desolada y sin la protección de su Amor, Psique "se lanzó a errar por el mundo". 

Ninguna divinidad quería acogerla, hasta que Afrodita, envidiosa de la belleza de Psique, la encerró en su palacio, atormentándola y obligándola a cumplir varias tareas. 

Una de sus encomiendas fue que bajara a los Infiernos y le pidiera a Perséfone un frasco de agua de Juvencio que por ningún motivo debía de abrir (otro día les cuento la historia de Hades -el dios de los muertos- y de Perséfone). Como ya se imaginan, Psique no se aguantó y abrió el frasco, quedando sumida en un profundo sueño.....

Mientras tanto, el pobrecito de Amor estaba penando por ahí, sin poder olvidar a su querida Psique hasta que la vio dormida y entonces decidió despertarla de un flechazo. Luego, subió al Olimpo y le suplicó a Zeus que le dejara casarse con esta bella mortal. Así fue, se casaron y hasta Psique y Afrodita lograron reconciliarse. 

Se ha representado a Psique como una figura alada, parecida a una mariposa, porque, como lo explica Pierre Grimal, en las creencias populares el alma solía imaginarse como una mariposa que escapaba del cuerpo después de la muerte.

Psique, entonces, se ha representado jugando con Amores, alados como ella.

Será que de ahí viene eso de que el amor tiene alas?

 

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