Fue una conversación genial. Los dejé hablar y hablar, a cada uno por turnos. A grandes rasgos me dijeron lo siguiente: él me dijo que iría a buscar a un policía y le pedirían que los ayudara a buscar a su mamá...ella me dijo que iría con la señorita del restaurante a pedirle prestado su teléfono para marcarme al celular y preguntarme dónde andaba yo metida....

Sería genial tener un botón de pánico para pedir ayuda en caso de emergencia (como el de la foto aquí arribita que se me hizo genial), pero como no suele ser así de fácil, me parece importantísimo que los niños sepan qué hacer en caso de una emergencia. Si no lo hemos hecho, es momento de tomarnos el tiempo de explicarles lo que necesitarían hacer y obviamente, hacerlo tomando en cuenta la edad de cada uno.

Es vital que sepan a quién acudir o a quién llamar si les pasa algo en un lugar público o si pasa algo en casa: qué hacer si, por ejemplo, la mamá se desmaya y están solitos con ella en la casa....qué hacer si se pierden en un centro comercial, etc...

De acuerdo con la edad de cada uno, los niños deben saber estar alertas para reconocer el peligro, sin volverse temerosos ni andar por la vida con miedo: es un tema de prevención e información para estar preparado, no una campaña terrorista para angustiarlos.

Una medida muy concreta es que nuestros hijos se sepan los teléfonos de memoria: el de casa, el celular de ambos padres y/o el de la oficina. Si además se pueden saber el de algún familiar o contacto de toda la confianza, tanto mejor. 

Obviamente, si los niños son pequeños, no se lo van a aprender, pero entonces se les puede escribir en la planta del zapato con un marcador permanente y que ellos sepan que ahí tienen el número para pedir ayuda en caso necesario.

 

Es facilísimo hacer una lista con los contactos de emergencia (ambulancia, doctor, bomberos, policía) y familiares -y el veterinario si tienen mascotas- y tenerla a la mano en casa, en un lugar de acceso inmediato como la puerta del refrigerador o la mesita de noche. La pueden hacer en la compu y reducirla y traerla incluso en la cartera, hasta enmicada si quieren.

 

Hay que sentarnos con ellos y explicarles tranquilamente a quién deben acudir o a quién llamar. 

Que sepan cómo pedir ayuda, qué decir, qué hacer.

 

Incluso puede haber un par de NO´s: 

- nunca salirse del lugar si están por ejemplo en una tienda, en el super o en un restaurante, pedir ayuda ahí adentro.

-no cruzarse solos la calle

-no subirse al coche ni a ningún transporte público de nadie que no conozcan aunque les ofrezca ayuda

OTRAS MEDIDAS PARA INCREMENTAR SU SEGURIDAD

-También es importante enseñarles que nunca deben abrir la puerta ellos: deben avisarle a un adulto si alguien tocó el timbre.

-Es preferible que no contesten el teléfono los niños: y si lo hacen, que no den ninguna información. Que tomen el recado y cuelguen.

A veces preferimos no hablar de lo que nos da miedo, para que no se cumpla, pero la verdad es que vamos a dormir mucho más tranquilos sabiendo que estamos organizados para enfrentar una situación de emergencia. 

Y esa tranquilidad va a mejorar nuestra calidad de vida y hasta puede hacer una diferencia en caso de que ocurra algún imprevisto que, de otra manera, hasta podría resultar fatal.

La prevención y la información también son parte del buen vivir.

Les dejo el audio de esta colaboración que hice para W Radio

http://podcasting.grupolatinoderadio.com/pocasting/MX/W/notas/1452425.mp3

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